Dignidad residual

(Senecio Loserman)

Doblegada la duda
me di a medir los excipientes
del exceso, sin descartar nada.

Hay que despojarse de todo
lo superfluo, para elevar el alma
a su máxima expresión
sin que se apelmace ni zozobre.


Librarla de palabras torpes o dudosas:
librarla de palabras para que pueda
reiniciarse desde su propio ritmo

(el alma es una condición rítmica, 
está vibrando a una frecuencia: 
algunas vibran alto, otras tan bajo
que resulta imposible percibir)

“el ritmo es algo más profundo
que las palabras”

El ritmo es, las palabras pasan.


II
No quise apaisanarme,
sofrené mi frenesí
y enrabolé mi copa 
ya vacía de adjetivos  (pero 
coposa desde otra perspectiva
y copiosa en una versión alternativa
del paisaje)

El paisaje puede cambiar -hay pliegues-
adaptarse al ritmo o replegarse sobre
sí, y descartar cambios.

No tengo cambio:
El paisaje siempre contiene 
otros paisajes, para el observador
apasionado y avezado.

Muchos no lo ven, son parte
del paisaje:

Para el que mira sin ver
todo es digno de no verse.

Cuando llega el verano
descubren la primavera,
piensan en noviembre:
piensan en noviembre
y aprontan su equipo veraniego.

Una luz colectora

(Tomás Lovano)

Ante la evanescencia de los mercados
y la resiliencia de los humillados
y excluídos, 
no todo está perdido: 

Gracias a los modelos inclusivos
hay una salida integradora.

Hay emprendedores y emprendidos,
hay oportunidades y desafíos:

El sistema binario es el más
inclusivo que conocemos,
me dijo un emprendedor empedernido.

Hay una salida, un orificio on line,
una opción superadora. 

No nos une el amor, hay suficiente
prueba acumulada;  más nos une 
el enemigo, el enemigo común
que reconocemos, pero no acabamos
de identificar  (puede que el enemigo
no se autoperciba como tal)

No nos une el amor:  lo amorfo,
la filiación de los humores vertidos
y pasiones tributarias.

Hay una luz colectora
que ilumina el tendido de la red 
cloacal.

Soplan nuevos vientos, 
huelen mal, es cierto,
pero en toda gesta
algo apesta.

Salmo

(Abel A. Borda)

Sábanas sanas osanaban
en el lecho
del Río

Sábanas vanas
¿Osanan porque sí?

¡Oh sábanas!

¿Osanan para sí?

Vanas sábanas que osaban y sanaban 
al azar al osanar

¡Oh sílabas que hilvanan
lo vano y lo inconsútil
sinsabores a saber,  protejen
el tejido líquido y disperso, laico
lacio y éjido.



Fluye la sed 
mientras licuamos el pasivo
de los cuerpos sedentarios
fieles y paganos
en solidaria ofrenda:  sólo sal

(tu sal, mi sal, neutra sal nuestra)

¡Oh sábanas que osaban osanar!

¿osanaban como cuerpos que despuntan
sobre la savia derramada
en sabias sábanas?

¿el amor sana? ¿la salvia salva?

¿La salvedad anula aquel error
que fecundó la fe?

¿hay pruebas?

¿o sólo salmos en salmuera?

Que muera lo que tenga que morir,
dijo una voz popular

Hay otras sábanas posibles,
palpitan como cuerpos palpables
y sondables.

La verdad no ofrenda ni teme,
ni fructifica en verbos
sanadores.

No pontifiques tus excesos
ni verifiques este axioma
en función del éxito 
del gusano sano
en el exilio.

No hay emigrantes ilegales
ni enriquecimiento lícito.

Osana en la pregunta sin destino
mientras observas tu musculatura
lisa deslizarse entre los pliegues
de la sábana desierta.


Un nuevo giro en el discurso Único

(Ester Miño)

Giramos hacia Dios,
hay signos auspiciosos.

Circulan evidencias provisorias
en avanzado estado
que nos confirmarían:
Circulamos en la dirección provista
(estamos en condiciones de afirmar)

La emisión de aspiraciones dudosas
no modifica el derrotero ni la voluntad
suprema y soberana.

Circular es preciso, más que necesitar.
Hay signos más que suficientes,
las necesidades hallarán respuesta
en los próximos ciclos evolutivos:

la necesidad pasa, vuelve a pasar
y se recicla, adoptando distintas formas:
Todo vuelve.
Lo axial es mantener el centro
y observar el eje.

Ya hay quienes se alistan
para el avistaje de partículas divinas
entre los escombros disponibles.

(Las escombreras crecen, a un ritmo
sostenido)

Hay signos que sostienen la ilusión
en valores sustentables:  Todo gira
como debiera, podemos seguir emitiendo
deuda autóctona, mixta o soberana y
tercerizar los riesgos emergentes 
a futuro: 

El futuro fue siempre algo incierto.

Giramos sin contratiempos.
El giróscopo resiste.

Dios observa, desde su círculo áulico
sin emoción  (la emoción es un recurso
de la materia para garantizar funciones)

Dios observa con indiferencia
y emite un gesto aprobatorio,
para no interrumpir su Descanso Eterno.

Neurociencia cognitiva y Biología molecular de mercado (las ciencias del futuro)

(Ester Miño)

El fracaso, como vocación,
ya fracasó, aunque hay sectores
desviacionistas que se desviven
por repetir experiencias del pasado,
reciclando discursos superados y
consignas obsoletas:  el bien común
es parte del pasado; fracasó como
aspiración, como promesa y como
consigna de campaña.

El público se renueva, 
como las células, y nadie quiere
volver al pasado.  Las oportunidades
yacen en el futuro, y el futuro no es
para todos:  Hay que reconocer
y aceptar los nuevos desafíos, saber
capitalizar los errores del pasado,
dejar de repatriar las culpas erogadas
y consensuar sobre bases confiables
a la luz de la evidencia científica:

La cantidad de materia es estable,
pero el público se renueva, como las
células.

Hay células optimistas, egoístas,
células mutualistas, altruístas,
células madre y células terroristas.

Hay células que no saben estar solas,
como la célula rítmica;  aprovechan
cualquier ocasión para reproducirse
y armar familias.

(Las células oportunistas son legión,
ofrecen resistencia a la evolución
sin entender ni aceptar que la familia
fracasó, tanto como unidad productiva
como en la reproducción 
de las condiciones de producción)

Se muestran incapaces  de adaptarse
a los nuevos escenarios e incorporar
conceptos amigables al sesgo evolutivo,
como cisheteronormatividad etcétera.

Principios poéticos

(Onésimo Evans)


Hay principios 
que no pueden ser revelados.

(En un principio todo era tiniebla:
Nadie lo sabía)

Después fue el verbo
y hubo claroscuros:

Poetas obscuros, malditos, condenados,
resistentes a la luz, vidas disipadas,
dilapidadas en el cultivo de pasiones
bajas, abyectas, excecrables;
dejaron su legado legible
y yacen en la oscuridad
de nuestras bibliotecas.

Todo tiene un fin:
Si hay fin, hubo principio.

Los Principios Poeticos de Poe
no revelan demasiado:

Hay principios que no pueden
ser revelados.

Pero la poesía, si algo es, es revelación,
no tiene por qué ser revulsiva
ni rebelarse a lo que sea,
si algo es…

¿Cuánto es? 

Pregunta el sujeto apoético.
La poesía, no puede revelar sino una
parte de lo velado, una revelación parcial:

(somos objetivos, pero no imparciales)

El poema sabe más de lo que dice,
de lo que dice que dice
o bien,  dice más de lo que sabe.

Si algo es, no es ésto,
dice a sabiendas
que el sentido puede rebelarse:
no querer ser revelado.

Los principios pueden estar adulterados
( estamos revelando )

El poeta tiene sus tiempos
y estrategias para sostener el ritmo
de la duda y evitar la exposición
excesiva:  hay que evitar los excesos
(o al menos ocultar su cultivo en el
poema)

El poeta debe correrse del centro
del poema, y también de los lados,
evitando aparecer como parte del
poema: debe ser prescindente, 
permanecer oculto y ocultarse
-no invadir al poema- y mantener
una distancia interesante, tal que
nadie perciba lo que en verdad siente:  
que es un principiante. 

El poeta no egresa, no emerge
del poema que progresa: sabe que nadie
se recibe de poeta, un ejercicio sin futuro.
Sólo tiene el presente del poema,
como los juegos de los niños.
Sólo que juega solo.

También puede hablar solo
y refutarse con éxito.

Puede dividirse
y replicarse hasta el cansancio
y descartar muchas veces
el mismo poema
por falta de definición.

El poema, será cuestión de tiempo:
La poesía es revelación
Hay principios que no pueden ser revelados,
pero también hay otros pasatiempos.

La revelación, como la revolución
pueden esperar, como se espera
la primavera  (todos tenemos algo
que esperar)

En en hemisferio norte, Mayo, Abril 
representan la primavera, 
pero Abril es el mes más cruel.

Noviembre no, para los habitantes del sur
Noviembre es un buen mes para empezar
una aventura, un noviazgo, un noviciado,
un vicio.

Fluídos vitales del poema: baba

(Remigio Remington)

I
Iba a hacer un poema con espuma
pero ya estaba hecho;  entonces 
pensé en baba, más fluído y estable,
comprobaba:  los bebés y los viejos
babean, de un extremo al otro de la
vida, la baba va, fluye y se recicla,
a babor y a estibor, hay suficiente
baba como para que salgan a flote
mares de poemas de baba.

Baba:  Fluído vital asociado al deseo,
al goce, emoción y emisión  (el puro
goce de la repetición silábica  - ba ba -
dos sílabas idénticas que se aparean
para engendrar sentido, fluyente y sonante
como  soso, arar, papa, parpar:  el goce
impar de la repetición)

¿Sabías que la baba es un excelente lubricante?

Los verbos nos repiten: no hay presente
sin pasado, y no hay goce sin repetición;
repetir es perpetuar el presente.

El pasado, imperfecto o perfecto, es un
buen conductor de baba: comprobaba al
observar, entubaba el pronombre y vivaba
el fluído destilado; estibaba las distintas
capas de baba y arribaba al sentido prometido
(o lo atisbaba)


II
Si hay baba, hay vida,
dijo el Sai Baba.

La baba está servida
(Baba, biberón, papilla, consistencias
que pueden incorporarse a la vida de
organismos desdentados:  
la falta de dientes después de cierta
edad, está mal vista por quienes carecen
de esa falta  -es un signo de senilidad, de
abandono, o peor: de pobreza- )

La baba, no sólo es un signo vital,
es mucho más que un signo:
Los signos son emisiones vitales para 
entender la vida, pero no siempre somos
capaces de interpretarlos y entenderlos.

Mientras la baba fluye y se expande
observando su propia evolución:
Ha corrido mucha baba; ríos de baba
surcan la memoria histórica  (aunque
la historia humana contiene más sangre
que cualquier otro fluído vital)

La baba es sabia, más que la savia bruta:
no nutre ni se neutraliza con otra baba
de distinto signo.  Pero sabe fluir y
mantener su consistencia deseosa.

Hablar de baba, puede parecer ocioso e
improductivo, pero nos acerca a la noción
de infinito:  La producción de baba, no
puede detenerse, y no hace falta saber
casi nada para extenderse sin límite en un
discurso de baba.  Pero puede uno babearse
en el uso de la palabra;  ante la duda, es
mejor escribir:  poner un disco de Los 
Babasónicos, y dejar que fluya, que fluya
el poema desde su propia baba.

El aforismo como recurso poético

(Luis Espejo)

¿Qué relación hay entre poesía y aforismo?

-Tienen mucho en común: 
Técnica, concentración extrema de sentido,
el aforismo es un mecanismo de precisión;
lo mismo es aplicable al poema. Mantienen
relaciones íntimas.

¿Quién le deba a quien?

-No lo sé, todo aforismo es poético, aunque
no toda poesía es aforística:  deberíamos
dudar; hay poemas que solo emiten dudas,
algo por demás ajeno al aforismo.

¿Se puede aventurar que el poeta debiera
formarse, primero,  en la producción de
aforismos?

-Tal vez sea excesivo, encuentro más razonable
esto:  Un poeta que se precie debe haber
escrito, al menos, un aforismo.

No está mal. ¿Y de dónde lo tomó, si se puede
saber?

-De un aforismo.

Los aforismos son una fuente irrefutable de saber...

-Son irrefutables, y eso es bastante.

Entiendo… Y usted, como poeta 
¿acredita alguno que recuerde?

-Sí, ese...

¡Gran oferta!

(Amílcar Ámbanos)


Lo que ofrece el poema
no está en otra parte,
incluso, puede no estar
en otro poema.

El poema, un objeto cerrado
en sí mismo, es siempre abierto
a otras lecturas, percepciones
e interpretaciones.

Un buen intérprete, 
puede encontrar más de lo que
el poema ofrece o parece 
que ofrece, y hasta puede
encontrar otro poema
en todos los poemas.

Una oferta jugosa
se desliza al destilarlo
(el poema ignora su destino,
pero se ofrece a él: acaso no
tenga otra cosa que ofrecer)

Como un fruto que pende
y que se ofrece, sensible a
la mirada atenta del pasante
(que mide sus aristas y lo juzga,
sin conocerlo mucho)  más que
a la desapasionada mirada del
turista.

El poema no se asimila
ni se aprende, expone lo que tiene
y lo que no: su cuerpo expuesto
es todo cuanto puede ofrecer.

Prende o no prende, como un brote
o un esqueje de hoja.

Una oferta jugosa puede derramarse
en el poema y chorrear o gotear
en lecturas sucesivas 
(puede que produzca sentidos que
se reproduzcan)

¿Qué ofrece este poema?
Nada, sólo el juego
de sus fluídos íntimos, escuetos
y diversos entre sí, que pueden
estar en todas partes o en ninguna.

Una oferta jugosa
de metáforas y jugos astringentes,
disolventes, vacilantes
que nutren la ilusión de cualquier
cuerpo derramado.

El poema no sabe qué ofrecer, 
ni sabe lo que ofrece, pero se ofrece
sin medida a quienes quieran
abrevar en sus juegos íntimos,
sabiendo que será soslayado
ante una oferta más jugosa.

Paralipoema

(Horacio Ruminal)

Desde la espuma autóctona
a los cuerpos cavernosos
las células no paran,
se reproducen todo el tiempo,
como ahora el tejido seroso,
el espam u otros subproductos 
de la actividad humana.

La reproducción es la principal
función vital, no son muchas.

Basta observar una conducta
compatible, que se ajuste
y dejar que reproduzca.

Ilusiones brotan como hongos
en la cavidad oral 
y sus efluentes naturales.

Entre las actividades esenciales
de la vida, está la observación
de las leyes naturales, anexos
y actualizaciones de aplicación:

Hay nuevas aplicaciones
y actualizaciones disponibles

¿Oíste hablar del Paralipómenon?
No, Yo no, Yoko Ono 
puede que tampoco.
Quién oyó, se preguntaba Góngora...

El conocimiento es un camino infinito,
hay tantos caminos infinitos…
Mejor quedate en casa
leyendo el paralipoema: no se sabe
qué es, pero es más finito.

¿Oíste hablar de la industria del conocimiento?

Hay tanto por conocer, hablemos 
de las industrias culturales, de la arquitectura
legal, de las trabajadoras sexuales, de la
ingeniería financiera, la resiliencia como
recurso ante la evanescencia de los mercados
y las oportunidades del canibalismo empático.

Hablemos de la contaminación sustentable,
de la defensa de los valores y del compostaje
a partir de los desechos naturales
de la industria del lenguaje:

Reciclemos los efluentes ontológicos.

¿Cuántos vocablos necesita un buen compost
de biomasa humana?

El conocimiento es un camino:
hay que conocer la ley 
para que haya violación.

Hay que saber leer las leyes,
la letra chica de la espuma vernácula,
autóctona, inclusiva.

Hay que saber:
La espuma puede contener restos de baba.
La baba puede contener restos de espuma.

Hay una jugosa oferta 
de estos fluídos vitales.