Otro solo irrepetible II





(Epifanio Weber)


Hay cosas que se aprenden solo:
No siempre se puede estar solo,
pero siempre se puede estar más
solo.

La soledad, puede ser una elección,
una vocación o una condición no
deseada con la que hay que convivir
y familiarizarse.

Puede ser un recurso renovable:
Hay quienes necesitan estar solos
para escribir, componer o producir
objetos que merezcan compartirse
(Puede haber dudas, compartimos)


II
Como músico solista, aspiraba
a improvisar.  Al principio sabía poco
de esa disciplina:  improvisaba,
copiando, reproduciendo e imitando
en busca de una voz propia.

Un buen solo, es la aspiración de todo
improvisador  (a sabiendas de que será
reconocido por unos pocos entendidos,
los que suelen, solos o no, regodearse en 
el goce único de un solo original,
bien armado, con todos los
recursos y matices que sólo proveen
el conocimiento y la libertad, al servicio
de la sensibilidad,  o viceversa)

Hay que saber:  
El arte no es para todos,
la libertad tampoco, ni la soledad.

Hay que ser sensible a estas condiciones,
para ejercer esa libertad hasta donde el
arte lo permite, y producir ese solo que
permanecerá en la memoria del receptor
sensible, como algo único e irrepetible.

(Aunque para llegar a eso, haya sido preciso
mantener una rutina metódica de prácticas
repetitivas con escalas, arpegios, tríadas,
sustituciones y otros elementos que el
improvisador incorpora en su aprendizaje
solitario, para que su discurso fluya con
naturalidad, y luzca como creación espontánea)
No es poco lo que hay que saber
para emitir una improvisación lograda,
de modo que esa libertad que surca
los compases de su tiempo acotado,
pueda ser transmitida a los oyentes,
o al oyente: 

Hay cosas que solo se aprenden solo.

Tal vez lo más difícil, para un solo
perfecto, sea saber decidir donde
poner el silencio; donde hacerlo.

Hacer silencio es una aspiración 
ilusoria:  No se hace.
El silencio en el poema, en la música,
en un solo, es apenas una ilusión 
donde el oyente o el lector pueden
improvisar, con sus propios medios
y en forma solidaria con la soledad
del emisor, otro sentido: ese que falta
para completar la ilusión.

Hay cosas que se aprenden solo:

Yo aprendí, con los vicios 
del que aprende solo, 
que lo más difícil en el solo
es elegir los lugares del silencio

(algo que no llegué a aprender)






Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s