Sentido útil

(Horacio Ruminal)
 
         
 “El deseo de librarse de la utilidad
 es lo que ha elevado al hombre,  
 inspirándole la moral y el arte”
 
 
 No hay deseos útiles o inútiles,
 aunque hay buenas y malas artes:
 éstas suelen ser más útiles.
 
 
 Valores como la ética, la moral o
 la justicia, ceden terreno ante el valor
 de la utilidad.  La injusticia, es más
 útil que la justicia, observaba Aristóteles,
 lo que explicaría nuestro poco apego a
 esta última;  preferimos la utilidad.
 
 
 La utilidad provee sentido a todo.
 Hay quienes hacen cualquier cosa por
 sentirse útiles.  La utilidad genera valor:
 Un idiota útil vale más que un idiota.
 El mandato social, impone culpa a quien no  
 puede reconocerse socialmente útil.  El
 valor de lo útil se impone sobre todos los
 valores.
 
 
 A través de la utilidad, se accede a  otros
 valores, como el bien y el mal:  lo que es
 útil es bueno.
 
 
 La palabras son útiles,  porque tienen un
 sentido y pueden producir otros, permitiendo
 la comunicación  fluída entre sujetos:
 Compartimos las palabras,
 compartimos el sentido,
 compartimos la utilidad.
 
 
 Hasta que en algún momento de la vida,
 surge la necesidad de librarse de ella,
 y escribimos un poema   -hacemos poemas
 en busca de otro sentido:  hacer algo inútil,
 por el puro placer de hacerlo-
 
 
 La utilidad provee sentido a todo,
 menos al poema.

La culpa es de Galeano

Escritos Críticos

​​

Las cenizas de Eduardo Galeano no se habían enfriado todavía cuando un ejército de sabios desenvainó sus viejas plumas para mantener viva la heroica tradición de denuncia contra los “teóricos de la conspiración”. Sus generales olvidan o minimizan el rol de los conspiradores, aquellos que no manejaban teorías ni palabras hermosas sino estrategias y acciones precisas, aquellos que no escribían libros sino abultados cheques y decretos lapidaros.

Es interesante leer cómo se califica a intelectuales y escritores como Galeano de radicales extremistas: hace más de cuarenta años Galeano quiso, entre muchas otras cosas, explicar el subdesarrollo de América Latina como consecuencia del desarrollo ajeno que, solo por coincidencia, era el desarrollo de aquellos países que practicaron a escala global la brutalidad imperialista cuando no colonizadora, la esclavitud gratuita cuando no la asalariada, las opresiones de aquellos que pueden oprimir. Desde entonces, sus enemigos no han dejado de explicar…

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Nunca volveré al pago

(Asensio Escalante)

Nunca volveré al pago,
 dijo la voz popular
 de un líder motivacional.

 Hay que mirar para adelante
 y dejar de repetir viejos errores,
 el pasado ya fue
 y no puede ser modificado.

 Cada uno es artífice de su futuro,
 nadie debería querer volver al pasado.
 El pago es el pasado:   Hoy pagamos
 las deudas del pasado.

 Vivir es ver volver,
 cito al azar a Azorín.

 ¿Quién lo recuerda?

 Un poeta dudoso y olvidado,
 tan pequeño como su nombre diminutivo.

 Azorín es parte del pasado.
 No seas Azorín.

 Hay que mirar para adelante,
 optimizar los recursos propios
 y concentrarse en el presente,
 para ser más competitivos, encarar
 los nuevos desafíos y aprovechar
 las oportunidades del futuro.

 El futuro está en vos,
 vos podés:
 podés capacitarte, optimizarte, reconvertirte
 y concentrarte en tu propia alegría interna…

 ¿Que no tenés vida interior?

 No importa, olvidá todo y concentrate en este 
 mantra  sagrado de la sabiduría ancestral: 

 “Soy  yo  y  es  ahora”

 El resto es puro spam.
 Hay que olvidar viejas consignas
 que vienen del pasado y dejar
 de repetir.

 No debemos nada al pasado
 ni al pago.  Honremos nuestras deudas
 y repitamos juntos:

 "Nunca volveré al pago"


 (Si ya lo hiciste, desestimá
  este mensaje)

Los nombres falsos y el ocio primordial

(Horacio Ruminal)

-No estés solo ni ocioso.
 -Bueno, ¿Y ocioso solo?
 -No.
 -¿Y solo solo?
 -No, el ni niega por igual ambas condiciones.

 -¿Hay que juntarse para hacer lo que sea?
 -No, lo que sea no, hay que tener una línea
  de conducta.
 -¿Sólo una? ¿es bueno que esté sola?
 -Sí, ella sí.

 -¿Y el ocio creativo?
 -No existe tal cosa, no es más que un artilugio
  retórico para justificar el ocio, por parte de los 
  que no quieren trabajar…
  Las sociedades desarrolladas, que apuestan al
  crecimiento indefinido o infinito, siempre
  trabajaron para combatir el ocio, o aislarlo…
 -El aislamiento preventivo….
 -Digamos.

 -¿Y quienes son los que no quieren trabajar?
 -Una buena pregunta.  A pesar de eso, la voy a
  responder:  La mayoría no quiere, pero no son
  capaces de asumirlo ni de aceptarlo.
 -Es trabajoso…
 -Ya lo advirtió un pensador reconocido:
  “Lo que aceptas te transforma.
    Lo que niegas te paraliza”.  Nadie quiere
   cambiar.
 -Todo cambio genera angustia, dicen…
 -¿Usted comparte eso?
 -No, no sé, no me pasó.  Nunca cambié…

 -Bien, pero digamos que sí, es trabajoso aceptar
  la necesidad de cambiar, sin voluntad ni vocación
  de cambio.
 -Pero se puede cambiar de vocación…
 -¿A usted le pasó?
 -No, nunca cambié, no tengo vocación.

 -El camino del autoconocimiento es arduo.
  Se prefiere la comodidad de aceptar como natural
  todo lo establecido, y entregarse a la disipasión
  bajo cualquier actividad que ofrezca la posibilidad
  de una repetición exitosa.  
 -El éxito suele ser efímero…
 -¿Lo conoció?
 -No, no.  Sólo que oí repetir eso.

 -Bueno, en eso consiste su éxito:  Se integran 
  y comparten ese desatino común.
 -¿Encuentran placer..?
 -Placebo:  Acceden a un sentido sustituto, 
  un sentido artificial y vacío, para poder
  ocultar el verdadero.  El único sentido 
  es la búsqueda de placer.

 -¿Usted cree?
 -Como que hay dios.
 -No lo creí creyente… ¿Lo hay? ¿Y aprueba eso?
 -Bueno, hubo muchos, es sabido. La superpoblación
  divina promovió la competencia, es decir la selección
  sobrenatural… Y no se impusieron los mejores, eso
  está a la vista.
 -¿Cuántos quedaron?
 -Uno, que ejerece bajo distintos nombres, todos falsos.
 -¿Y los otros?
 -Negociaron una especie de retiro voluntario, digamos…
 -Comprendo. Pero hay otra cosa…
 -¿Sí?
 -Con esos nombres falsos,  ¿cómo saber?  ¿cómo podemos
  identificarlo como verdadero?
 -Hay uno, un nombre que no usa, pero al que todos los creyentes
  rinden culto y adoran en forma unánime, sin distinción.

 -Y cuál es, si se puede saber…

 -Sí, se puede:  Utilidad.