Alabar a la vara

(Estanislao Del Signo)

Ahí va la vara,
desvaída y discreta en variedades
cromáticas.  Desvaída y desnuda
se ofrece al mejor pastor, pintor:

Pinta tu vara y pintarás el mundo.

El mundo de las varas es variable
y variado, hay varas variopintas:

Varas ajustables, adaptables, extensibles
y retráctiles. Me retracto de todo:  -dijo 
el poeta-   En términos genéricos, hay dos
tipos de varas;  la vara generosa, y la vara
avara.

Quien tenga su vara a mano, nunca estará
solo, aunque se halle varado.

II
Una vara verdadera sirve como medida
universal: esa vara nunca miente.
Aunque sabemos que hay más varas
que verdades, hay que ser mesurado.

Una misma vara, puede servir para apoyarse,
sostenerse, deslizarse y defenderse en la
lucha contra el prójimo.

Hay varas efímeras, dudosas, frágiles y 
desechables. Y las hay que resisten
el paso de varias generaciones de
tenedores.  En otras palabras, hay varas
débiles y varas varoniles, fuertes y viriles,
que suelen imponerse , expandirse y hasta
viralizarse.

La vara sirve para medir, juzgar, castigar
y establecer justicia  -hasta hace poco, era
una herramienta pedagógica esencial: los
maestros disponían sus varas para mantener
el orden  propinando un correctivo al alumno
díscolo o disolvente-

III
Una vara, puede servir tanto como bastón
de mando, como de mango de una escoba.

Varas de junco, de palmera o de bambú
aplican a distintos usos.

Vara, como su diminutivo, varilla, pertenecen
al género femenino, pero cualquier varón
sabe que del tamaño de su vara, dependerá 
su aceptación por los cuerpos femeninos.

La vara es, ante todo, una referencia.
No es posible pensar en una vida
sin referencias:  Son necesarias para medir
y pensar todo lo que hacemos o no hacemos,
y lo que de ello derivara.

Por fuera de la vara, no hay nada,
o casi nada:  está la obscuridad

-menos tu vara, todo es obscuro-

Pero con la varita mágica, se hace la luz.


IV
Más allá de ser un instrumento de conocimiento
la vara promueve la diversidad y el intercambio:
Nos relacionamos con otras varas, a partir de la
propia. Podemos confrontar, competir, consensuar
y establecer parámetros más o menos útiles
en torno al calibre y prestaciones de las distintas
varas, en relación a lo que cada uno cultivara.

Gracias a mi vara, puedo distinguir a un prójimo,
un semejante, un compañero, un enemigo:

¡Gracias a la vara que me ha dado tanto!


V
A lo largo de la vida, es normal que el portador
proceda a la renovación y cambio; la vara suele
ser reemplazada por otra.  Luego, es natural
adaptarse a la nueva vara con normalidad, hasta
el momento de su sustitución:

La vara tiene un ciclo, es menos costoso reponer
que reciclar. Pero una vez actualizada, hay que
tener presente que no podemos juzgar hechos
del pasado con las varas actuales. Casi todo lo
que hoy resulta condenable, antes fue aceptable:
usurpar, ocupar, conquistar, esclavizar, torturar,
empalar, despellejar, emparedar, descuartizar o
lapidar eran prácticas consideradas normales.

Había otras varas.  (Es cierto que algunas de
ellas subsisten todavía, pero para ajustarse a la
normalidad deben cumplir ciertos requisitos, y 
la evolución inteligente de nuestras varas, ha
dispuesto los recursos adecuados para poder
invisibilizarlas y volverlas sustentables)


VI
Pero hay quienes no se adaptan y se aferran a su 
vieja vara más allá de lo aconsejable, de tal modo
caen en un  anacronismo que los excluye de las 
nuevas oportunidades de la normalidad.

No hace falta saber mucho de varas,
lo que hay que saber:

Toda vara tiene una vida útil,
no es bueno el apego excesivo
a una vara,  a una vida, 
ni siquiera a a la utilidad.



VII
Ahí va la vara.

Ryszard Krynicki

Ada Lírica

1943 – , Polonia

Recomiendo la lectura este artículo de Alastair Wilson, profesor y filósofo de la ciencia

LA escarcha

gris escarcha del susurro, fósil de la desesperación. Quién oirá
el silente salmo de la tierra, voces mudas de los planetas
llamándose, despedidas de las galaxias. Soles negros
se van hundiendo en sí mismos
en un silencio

inhumano.

Punto magnético (1996)

Fotograma de Melancolía de Lars von Trier

Szron

szary szron szeptu, skamielina rozpaczy. Kto dosłyszy
cichnący psalm ziemi, nieme nawolywanie się
planet, pożegnania galatyk. Czarne słońca
zapadają się w siebie
w nieludzkim

milczeniu.

Magnetyczny punkt (1996)

Ver la entrada original

Mascotas

(Onésimo Evans)


Era un pez espeso
solitario y taciturno:

Sin empatía, vibraba bajo
y no compartía casi nada.

No tenía inquietudes, proyectos
ni deseos.  Sólo nadaba en su
pecera sin mayor sentido.

Por suerte pasó a mejor vida,
habrá que probar con otro...

El poema y la igualdad de oportunidades

(Ricardo Mansoler)

Este poema goza de diversas
propiedades.  
Pero no las comparte.

Es oportuno reconocerlo:  No todo 
se puede compartir;  hay cosas
que no se comparten.

Hay que reconocer, es difícil compartir
una oportunidad, hay un riesgo:  
El otro la podría aprovechar primero   
(hasta alcanzar la igualdad de oportunidades,
aspiración común a todos los gobiernos)

Aspirar siempre es oportuno, a diferencia
de compartir.

Todo poema nace como oportunidad:
Antes de existir como tal, es sólo una
oportunidad.  Su emisor encuentra la
oportunidad y decide que es oportuno
hacer eso y no otra cosa.

Este poema se reconoce hijo
de la oportunidad.
Hay que ser reconocido:  No existiría
sin las condiciones de posibilidad que
brinda la oportunidad.

La forma de tramitar el uso
de la oportunidad, es amplia y diversa.
Cada uno es libre de percibir y calificar
su valor, y decidir aprovecharla  o no, 
de un modo u otro. 

La palabra oportunidad goza de distintas
propiedades, es justo reconocer  -podemos
compartir-  que es uno de los términos más
inclusivos:  Puede incluirlo todo, menos la
igualdad.

Este poema desciende de otros,
como todos, y reconoce antecedentes:

Oportunamente, fue escrito El Poema Oportuno,
luego El Poema Inoportuno, y antes fue el turno
de Otra Oportunidad Histórica.

El segundo, es tan revelador como irrelevante
pero tiene algo curioso, no revelado en forma
explícita:

Nace y se reconoce como Inoportuno, pero 
a medida que desciende se torna cada vez
más oportuno.

(Es probable que nadie lo descubra en una
segunda lectura:  Las oportunidades no suelen
ser lo que parecen, ni son para cualquiera)

No hay que confiar demasiado en ningún
reconocimiento, ni siquiera en el propio:

Reconozco que no.

A favor del viento

(Ricardo Mansoler)

El viento trae nuevas metáforas.
El viento pasa, las metáforas
circulan:  
casi lo mismo.

Se esperan nuevos vientos
¿Qué esperar del viento?

¿Novedades?  Lo único seguro
es que el viento nunca es el mismo,
se renueva  ¿o se recicla?

Los vientos, aunque se dejen nombrar
y se repitan, nunca son los mismos
-salvo los metafóricos: el viento de los
vivos, el de los muertos, viento en contra
o propicios para actividades náuticas.

Hay metáforas más populares que otras,
según los vientos.

El pueblo se reconoce en sus metáforas,
según los vientos.

De acuerdo al viento, puede el pueblo
ser reconocido como sujeto histórico
o como metáfora. 

Soplan nuevos vientos
es más que una metáfora: un pleonasmo
que resiste el paso de los vientos.

El pueblo humano sabe adaptarse bien
a estos artefactos que circulan, y
observa con naturalidad su propia circulación
en el espacio metafórico  -incluyendo el
pleonasmo-


II
Los poetas trabajan con metáforas 
propias o ajenas:  es lícito citar, recitar,
citarse, apropiarse, recitarse  -la repetición
no es sólo un recurso poético- 

rezar es repetir, reza un estudio filosófico:
“Las personas filosofan por la misma razón
por la que rezan”

Cito a John Gray, un filósofo que estudia
a los gatos, a quien no conozco ni leí
pero puedo citar con éxito.

Los gatos son buenos generadores 
de metáforas y de poemas:  Hay más poemas
de gatos que de cualquier otro animal, real o
fabuloso. Un gato, es siempre misterioso.

Si se concentra la atención en observar 
a un gato el tiempo suficiente, aparece
una metáfora, o el alma de un poema posible.

Todos los poemas son posibles, para quien
sabe observar y reproducir. En toda repetición
hay alguna alteración:  alterar el orden 
metafórico es un recurso renovable, el viento
nunca se repite.


III
El poeta menos pensado, puede alterarlo todo,
no cuentan los recursos adquiridos o apropiados.

Puede el poeta, citar a otros poetas, 
a sí mismo o excitarse con una cita
apócrifa, sin que nadie lo sepa.

Lo que tiene que saber un poeta,  es poco
en relación a lo ignorado. Acaso, ni siquiera
sepa que la vida parasitaria representa casi
el 70 % de la vida del planeta.


IV
El viento trae nuevas metáforas.

El poema, puede prescindir de todas.
No del viento: las diferencias térmicas
dentro del poema, generan sus propios
vientos.

El viento es parte del poema, como las
palabras emitidas según los vientos
y el ritmo observado por el viento.

Los vientos se renuevan, pasan, purifican.
No se reproducen como las metáforas,
ni circulan:  Hablar de la circulación
del viento, es metáfora  -la metáfora es
necesaria para que todo pueda circular 
con normalidad-

Ni los cuerpos circulan sin metáfora:
En realidad, sólo circulan metáforas,
más o menos felices y populares  -sin una
proporción directa entre estos adjetivos-
aunque nunca en estado puro.

Hay pocas cosas puras, 
la pureza e puro humo, según 
esta metáfora.

Es difícil fumar con viento, pero se puede.

El viento traerá nuevas metáforas,
es de esperar, mientras se fuma
-a favor del viento-

El viento es pura metáfora.

Salmo del salmón ahumado

(Tomás Lovano)

Provenimos del agua, sabemos.

Del agua, no conocemos su
procedencia: estamos siguiéndole
el rastro  (no es fácil seguir rastros
en el agua, y menos el del agua)

El pez por la boca muere.
La tradición oral, mantiene
la vigencia de la metáfora.

Todo pez cabe en la boca
de otro.  La cavidad oral
es tan diversa como inclusiva.

Hay que vocalizar, ejercitar
los órganos orales (con o sin 
vocación)

No importa la cantidad de dientes
y bacterias que contenga una boca.

Hay que focalizar la boca
del sapo y apuntar con criterio
(la vieja vale más, pero es difícil)

Volviendo al agua, la vieja es un pez
barbado y poco vistoso:   mucho no 
convoca, pero tiene boca y se come,
como todo, con alguna vocación.

Aunque la oferta es amplia: 
Hay peces multiformes, variopintos,
de diversos tamaños y diseños.
Los hay de aguas profundas, de aguas
dulces, saladas, servidas o estancadas.

Se adaptan a todo, como nosotros, sólo
que sin producir evolución, por la falta
del lenguaje hablado, que les impide
cultivar vocaciones y desarrollar la
vocación de progreso.

Los peces no tienen problemas de
comunicación, a pesar de no tener
lengua  (salvo el lenguado)

El pez bola, es uno bastante amorfo
que no genera empatía y vive en lo
más profundo: un pez abisal, capaz
de resistir una presión descomunal.

Hasta hace poco nos era desconocido,
pero la producción de conocimiento, que
sostiene nuestra evolución permanente
pudo localizarlo, focalizarlo y hacerlo
visible  (Acaso pronto pueda convertirse 
en comestible: Habrá que evaluar costos)

Gracias a la evolución, y a las prestaciones
del lenguaje articulado, sabemos diferenciar
con precisión taxonómica a estas criaturas
del agua, en dos grandes grupos:

El pez, que muere en el agua.
Y el pescado, que no.

(La única duda es con Dios: 
¿multiplicaba peces o pescados?)

El poema inoportuno

(Ricardo Mansoler)

Mientras estás leyendo estas líneas
pasa una oportunidad.

Es común, en cualquier lectura,
aunque no sea un poema
el que lo advierte, como en este
caso, y aunque no sea un poema.

Ya está, ya pasó, suele pasar
cuando se lee.

Pero hay otras lecturas: 
Hay que ser selectivo, no se puede
leerlo todo, como tampoco aprovechar
toda las oportunidades que pasan:

Hay que saber leerlas en el momento
oportuno:  Si no se las detecta pasan
de largo y es como si no pasaran.

Ahora está pasando otra;  no importa,
hay más: las oportunidades van y vienen,
circulan como las palabras.

Las palabras, entonces ¿no sirven?

-Falso:  Sirven para generar oportunidades
y poemas.

Este poema expresa la segunda opción,
como es obvio.  ¿es obvio?

No, un poema puede ser muchas cosas
pero nunca obvio. Sí resultara obvio
no sería un buen poema, ni un poema.
Sólo sería un engaño, otro producto
del oportunismo que crece y se
multiplica en todas partes.

Es oportuno consignar, que sin palabras
no habría poemas ni oportunidades.

El oportunismo se vería en serias
dificultades.  Pero no es el caso: 
las oportunidades existen y siguen
pasando, dentro y fuera de los poemas,
oportunos o no.

Mirá como pasan:  mirarlas pasar
es un buen pasatiempo, que todos
podemos frecuentar.

Este poema contiene material dudoso,
pero ofrece la oportunidad de observar
lo que pasa y lo que no pasa, alrededor
de la circulación de oportunidades.

Una oportunidad real, 
única, tal vez perfecta, y sin costo 
alguno está pasando ahora:

No importa cuando lo leas

(Las palabras circulan, dentro y fuera
del poema, como las oportunidades)

Las palabras son oportunidades:
Hay que saber leer y dejar pasar.

Ver lavar

(Epifanio Weber)

La lavandera lava,
se ve que lava
aunque no se ve qué lava:
se deduce por su posición,
el movimiento moroso, larvado
de su cuerpo, miembros 
comprometidos, manos sumergidas.

Ver lavar, un ejercicio que estimula
a los creyentes en su fe y predispone
al observador desinteresado.

Al lavar, también se lava algún pecado.
Pecamos y lavamos: lavamos y volvemos
a lavar  (platos, ropas, cuerpos y utensilios.
Hojas, frutos, caras, culpas. Algunos lavan
autos, propios o ajenos, hay lavadores de
dinero y de cerebros)

Siempre hay algo que lavar
a lo largo de la vida.

Vivir es ver lavar

II
Alabado sea el verbo,
el verbo lavar es uno de los más
necesarios:  La necesidad de lavar
culpas, nos hace más humanos.
Los otros animales no conocen esta
necesidad, apenas si  lavan sus cuerpos,
así les va…

La progenie de la higiene
marca el sesgo evolutivo:  

A mayor evolución, más nos lavamos
(llegará el día, en que no haremos otra
cosa y no habrá necesidad de ocupar el 
tiempo libre)

Alabado sea el verbo.
Sólo nosotros consumimos productos
de limpieza, apostamos a energías limpias
y al desarrollo 
de la industria del conocimiento, para reducir
la contaminación que generamos al producir
artículos de limpieza y conocimiento.

III
Hijos de la higiene, supimos desarrollar
teorías y técnicas para apurar una evolución
limpia: Conocemos la eugenesia, la experticia,
las purgas purificadoras, los baños de sangre
y la limpieza étnica.

(Tuve un libro, hace años:  El lavado de la sangre,
apuntaba a una purificación periódica de ese fluído
vital, que prometía restaurar el equilibrio perdido
y renovar nuestra pureza original.  Una vez leído,
fui a una librería de usados y lo cambié por uno
de Autoayuda)

IV
La lavandera lava, sigue lavando todavía.
Alabados sean el verbo y el adverbio
y el gerundio que flota y no se hunde
en el río, ni se ahoga en un vaso.

La lavandera lava la bandera,
ahora se ve. 

Una bandera lavable, como todas:
Alabada sea
y alabado sea el mar, 
que lava y vuelve a lavar.

Contribución a la crítica de la producción artística

(Asensio Escalante)

-El arte, cuando se logra, siempre tiene
 algo de magia… ¿No cree?

-No creo en el arte. No le veo mayor
 utilidad, más allá de esa promesa de hacer
 más agradable nuestra relación con la
 realidad.

-No es poco, aunque entiendo que va más 
 allá de eso: también puede cuestionar esta
 realidad, y cualquier otra.

-La realidad no es posible, ya lo averiguó
 Lacán. Y para cuestionar, existen otros
 ámbitos, como la política.

-¿Cree en la política?

-La política es el arte de lo posible… No
 creo en el arte.

-El arte es un concepto muy amplio. Hace miles
 de años que nuestra especie produce arte, y goza
 de reconocimiento histórico como expresión
 exclusiva del animal humano y realización 
 superior del pensamiento abstracto.

-La Historia es una trampa. No es ciencia, ni
 produce conocimiento: Es un engaño que
 tributa siempre a alguna ideología.

-Niega la historia, y también el Arte… 
 ¿Y niega todas las disciplinas artísticas por
 igual?

-No,  todas no; rescato el arte de la magia.


(De Diálogos encontrados)

Sombras nada más

(Horacio Ruminal)

A veces sigo a mi sombra,
casi nunca la alcanzo:
es la vida, que no alcanza.

No soy de bajar los brazos
ni arrear banderas,  
todo fracaso es parcial:  no
existe el reposo absoluto.

(es la vida, que no alcanza)

Alcancé mi alcancía
sin ahorrar esfuerzos
y salí de compras con mi
sombra, manteniendo la 
distancia social.

Me compré una media sombra:

Ahora tengo sombra y media,
y voy por más:  soy de los que
suman.

Puedo cantar a la sombra de 
mi media sombra y compartir
mi canto y sombra con mi media
sombra:

es la vida que no alcanza-

A veces sumo a mi sombra
(y me hace la segunda)