Nichos

Hay nichos de libertad,

bolsones de altruísmo

y dignidad residual.

Hay focos de perplejidad solidaria

y reservoreos de resistencia

a la adaptación deliberada.

Aún no anochece

Hay nichos de libertad,

la noche es joven,

los jóvenes desconocen la culpa

pero heredarán el mundo,

y con él, la culpa incubada.

Las palabras son nichos que circulan.

Sólo el hombre que dice “no”

es libre.

Los hombres se dividen libremente,

se dividen por necesidad,

las necesidades se dividen:

primarias y secundarias.

Las necesidades dividen a propios y extraños.

Donde hay una necesidad, hay un derecho.

El derecho a dividirse

es un derecho inalienable,

propio de cada sujeto.

Hay nichos de libertad,

focos de dignidad residual,

bolsones de altruísmo:

hay atavismos y anacronismos.

Hay Nichos

(Un nicho es una cavidad objetiva, donde sujetos

de derecho pueden ejercer con alguna libertad

su derecho a la subjetividad)

El derecho al nicho propio

es constitutivo del sujeto en pleno uso

de sus facultades y goce

de sus propiedades naturales.

Hay nichos de libertad

La propiedad privada

objetiviza la libertad individual,

especulaba Hegel desde su nicho dialéctico.

La especulación es un recurso renovable,

vale repetir:

La noche es joven

Ahora anochece a las ocho,

escribía el poeta

en su nicho de dicha

una mañana lejana.

Buenas Nuebas

Todo acto tiene consecuencias,

incluso el más insignificante,

es bueno que se sepa

no conocemos las consecuencias

de nuestros actos,

es bueno que se sepa

conocer es bueno

Todo acto tiene consecuencias,

toda acción u omisión

es expresión de futuras consecuencias

Obrar es hacer. Se hace saber:

el hombre no puede no obrar

(Hay necesidad de hacer, aunque no

sea necesario)

El hombre zozobra

entre su propia necesidad de obrar,

hacer y corroborar que hace:

El hombre zozobra

entre sus propias necesidades

No puede no hacer

No puede no obrar

Sobran ejemplos,

sobran obras,

sobran obras ejemplares

(sobran obras que no responden a

ninguna necesidad)

Sobra necesidad

Sobran necesitados

Sobra capacidad ociosa

Sobra carga constructiva

Sobran emprendimientos

Sobran jóvenes dinámicos y emprendedores

sobran antecedentes y experiencias ensobradas

sobramos a renglón seguido y a continuación

se hace saber: hay sabedores, conocedores y

entendedores, todos producen desechos

según los entendidos, todas las funciones

conocidas producen materia residual.

Se conoce: Hay residuos reciclables, reutilizables,

degradables, y otros que conservan en el tiempo

su pura condición residual

Todo sujeto, sabedor ó no, entendido ó desentendido

contiene materia residual: es sabido que el código

genético del humano abunda en “ADN

basura”.

La Historia conocida está colmada de personajes

residuales, figuras sin las cuales la historia hubiera

sido mejor.

Los discursos políticos se nutren de materia residual,

el basurero de la historia crece a un ritmo sostenido.

No podemos prescindir: la Historia nos precede y

determina, no podemos prescindir de nuestra condición

histórica, ni de nuestra producción más voluminosa:

la basura (la producción de desechos crece a valores

históricos)

Hay quienes producen arte a partir de material residual.

Y están los que sostienen, como Paul Valèry, que un

poema es un objeto residual:

“lo que sacan a la luz es tan solo lo que rechazan: los

desechos, los residuos, los juguetes de su tiempo escondido”

Autoayuda y Superación

(Dudamel Rambler)

Sea protagonista de sus decisiones

Decídase

Dese la oportunidad

Todos tenemos derecho a tomar nuestras

propias decisiones, buenas o malas

Decídase: Sea decidido

Sólo es cuestión de decidirse

Si cada sujeto fuera capaz de producir

sus propias decisiones, nadie sería objeto

de dudosas decisiones ajenas

No dude: decídase

Si cada cual pudiera decidir, no nos

veríamos arrastrados por un mundo

que marcha en una dirección

decididamente equivocada, sujeto a

las muchas malas decisiones de unos pocos

Decídase: Sea decidido

Ud. también puede hacerlo

Entre al mundo de los que deciden

Decídase: adquiera su propio poder

de decisión y no vuelva a permitir que

otros decidan por Ud.: Sea Otro

Decídase Ud. mismo

Repítase: Soy lo que decido

Repítase: Soy único e irrepetible,

nadie más decidirá por mi

Decídase: No acepte nada que quieran

imponerle. Impóngase a toda decisión que

no sea suya, aún cuando la comparta parcial

ó totalmente

Repítase: Soy capaz de decidir

Repítase: He decidido dejar de dudar

Repítase: He tomado esta decisión

Decídase:

Sea protagonista de sus decisiones

aunque no sean las mejores

Decídase:

No vacile

a menos que esa sea su decisión.

Virtudes y bríos

Los víveres ya están muertos

Celebremos la muerte

Podemos elevar una oración :

orar  y  devorar

-la vida, siempre dependió de la muerte-

 

Podemos celebrar la condición poética, que

es parte de la realidad, como la función metabólica

y la biodiversidad   -que nos exime de tener que comernos

entre nosotres-

 

Podemos  mantener diferencias y mantener relaciones

en distinto orden, en virtud de la división divina

y compartir aspiraciones, dudas y penas:  la realidad nos une

ante la virtud ajena.

 

No hay nociones acabadas,  la virtud  y la verdad

son parte de la vida, tres condiciones perecederas.

 

Las virtudes no son para cualquiera:  el término virtuoso

remite a la excepción,  alguien que se diferenció  -se reconoce

y es reconocido, en virtud de esa diferenciación-

 

Podemos mantener diferencias en cuanto al significado

de la virtud, al reconocimiento de la verdad, su valor relativo

y a la percepción del verdadero virtuosismo, pero quien posée

alguna virtud tiene el deber de desarrollarla, así como el que

tiene una misión no puede descansar hasta cumplirla.

 

Sólo aquellos sin una clara misión en este mundo,  y ajenos

al goce de las virtudes reconocidas,  podemos aventurarnos en

el ejercicio de ciertas libertades, como cultivar especies extrañas,

desarrollar aspiraciones inútiles o entregarnos a hábitos opinables

como permanecer ociosos o hacer cosas sin sentido, por el mero

placer de alterar el orden, reflejar las distorsiones íntimas

del paisaje que nos reproduce, como virtuales excedentes

de un orden provisorio,  provisto  y  opinable.

Me alegro

Me alegro
de poder cambiar unas palabras
-ya que no puedo cambiar de piel
ni puedo cambiar el mundo-

Me alegro,
de poder cambiar unas palabras:
conmigo.

Me alegro de comprobar que
estamos solos,
y nadie nos fatiga ni reclama.

Me allano en esta silla,
de espaldas a la luz,
ante lo vano del destino
de todas las palabras,
que llegan a destino.

Me alegro de exceder,
en todo mi carácter de miembro,
sin otra aspiración a compartir.

Me alegro de alegrarme, a mi
pesar, y a cuenta de todos los
pesares precedentes y futuros.

Me alegro sin mesura.
Me alegro sin motivo.
Me alegro -como cualquier vecino-
de estar y de incurrir
y compartir la primera persona
del plural sin ninguna aspiración
y sin otro particular.

Referencias

(Ricardo Galván)

 

Creciendo y careciendo

de toda habilidad,  el rastreador

avanza

sin pronunciarse ni volverse

otea esa intemperie sin delimitar sin

titubear sin titubear sin:

fija la vista devastada

a sus plantas,  rastros de un cultivo solapado

en la seguridad de lo espontáneo

fija la vista a la discontinuidad de un punto

aguza la intuición creciente hacia el sentido desbocado,

sin pronunciarse ni volverse

se repite:  esa intemperie titubeante que supo rechazar

al forastero que le avanza y entra,  no ofrece otra, ahora

resistencia al olfato avizor y al pensamiento rastrero

del rastreador que avanza indeclinable

fija la vista en el verdor de un punto, un brote que despunta

en lo unimembre del paisaje que se vuelve más verde

al verificar y ser verificado el punto de referencia.

la vista gorda en el verdor  (para lo que hay que ver, piensa

el rastrero para sí)

la vista fija en el desgano del ganado que engorda

en el curso de la presente observación:  ante el ojo

del amo ante el ano del amo  (anos sanos o anómalos no

alteran la función del órgano que engorda)

Hay amos buenos y malos,

amables y detestables,  entrañables y descartables

¿Ya encontraste el tuyo?

Mejor que decir

(Ricardo Galván)

Escribir es hacer,  hacer
uso de las propiedades del lenguaje
-creación humana, lo más humano que tenemos-

Mejor que decir es hacer, dicen.
Mejor que decir, escribir -a las palabras
se las lleva el viento-

Escribir es hacer: hacer uso de estas propiedades,
gozar de las condiciones de esta propiedad humana -ph-

Escribir sirve para hacer un uso apropiado
de otras propiedades -la propiedad es un
sentimiento altamente humano-

El hombre es algo que se apropia, se relaciona
con el mundo a través de la propiedad,
establece relaciones de propiedad: necesita saber
qué es lo que le pertenece.

Escribir puede ser una vocación -las vocaciones,
como es sabido, son patrimonio de la especie humana,
un producto de la evolución. Las otras especies
no conocen ninguna vocación-

En un principio, el hombre sólo conocía la necesidad.
Necesidad y vocación, no se diferenciaban.
Con el paso de la necesidad, fue adquiriendo nuevos
hábitos y vicios, cuya atención le demandaba cada
vez más trabajo. Así nació la división del trabajo,
y de la vocación: ésta se dividió, dando lugar
a la vocación de mando y la vocación de servicio.